Donde todo empieza

«El deseo de amor y aceptación se ve frustrado por nuestra propia incapacidad de amarnos a nosotros mismos.

Sin amor propio, no podemos amar a nadie más. El no aceptar esta verdad es engañarse y engañar a los demás. Lo esencial es aprender a amar y a los demás tal cual uno es. No sirve hacer las cosas por los demás. Si algo no funciona para nosotros, no funcionará para los otros.

Especialmente, las madre tendemos a creer que tenemos que sacrificar lo que es importante para nosotras y relegados por nuestros hijos. Sin embargo, el mejor regalo que le podemos brindar a nuestros hijos es el amar es a nosotras mismas. Así pueden ellos observar, y a través de nuestro ejemplo, aprender a amarse a sí mismos sin necesidad de buscar el amor en los lugares equivocados. Cuando estamos en el lugar correcto, permitimos que los demás también lo estén.

Cuando más nos esmeramos por obtener amor haciendo cosas y comportándonos de cierto modo por los demás, más nos alejamos de la posibilidad de experimentar aquello mismo que tanto anhelamos.

Debemos aprender a ser felices y a disgustar de cada instante de nuestra vida sin darle importancia a lo que los otros piensan de nosotros. Lo más importante es lo que nosotros pensamos de nosotros mismos. El amor hacia nuestro propio ser es la herramienta de transformación más poderosa.

El amor empieza por nosotros. Es inútil buscarlo afuera, no existe».

Este extracto del libro » El camino más fácil» es tan preciso y me resonó con tanta exactitud, que me quedaría añadir ¿Qué más puedo decir? La idea está súper clara.

Cuidemonos siempre, cuida ese corazoncito como un tesoro pues lo es. Y mereces sólo lo mejor.

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